En este episodio, Jean viene listo para desahogarse… un repartidor de Uber Eats llegó hasta la esquina de su casa… y desapareció con su pedido. Sí, así como lo escuchas. Entre corajes, seguimiento en la app y el eterno trámite para pedir reembolso, nos cuenta todo el viacrucis digital para recuperar su dinero. Chuy también comparte cómo algunos repartidores aceptan el pedido y simplemente no se mueven, obligándote a cancelar y perdiendo tiempo (y paciencia) en el proceso. Para bajar el coraje, ambos platican cómo se la pasaron en una reunión sabatina con amigos: buena charla, risas y ese respiro necesario después del caos de la semana. Un episodio lleno de coraje, anécdotas urbanas y el clásico desahogo que ya conocen.
¡AYUDA!
Si tienes algo de corazón dinero
puedes donar una cantidad para darnos de comer o para invitarnos un café.

